Ya ha terminado la temporada de Comuniones. Aún hay gente que me pregunta y se sorprende cuando les digo, que menos imprimir, lo hago todo yo. Por esto mismo, dedicaré esta entrada a explicar el desarrollo de esta tarea tan enriquecedora.
Siempre me ha gustado dibujar, por lo que ya tenía algunos bocetos de niñas y niños de Comunión, que comencé a dibujar, hace unos años, por la Comunión de mi hijo. Fue entonces, cuando algunas amigas, viendo el resultado me fueron encargando, así se extendió, casi sin darme cuenta y llegué hasta aquí, recibiendo encargos de toda España y de gente, que en un principio eran desconocidas y que acabamos teniendo un vínculo especial.
Me han enviado fotos de las niñas para que me hiciera una idea de cómo eran, sus gustos, colores y motivos preferidos.. con eso hacía las primeras pruebas. Primero dibujaba y coloreaba en papel y luego para hacer composiciones, lo escaneaba y lo modificaba con Photoshop.

Algunos encargos han sido más laboriosos porque me pedían algo especial. Un dibujo nuevo inspirándome en la niña, algún sello carvado, unas flores específicas, ...En otros casos tenían muy claro qué dibujo les gustaba y qué complementos (nubes, soles, palomas, ermitas, flores de un tipo u otro, vestido corto o largo, color de pelo...)

Una vez estaba decidido el modelo final, montaba unas planchas para llevarlos a la imprenta, por el alto gramaje del papel y por la calidad. Ya en mi taller, con la guillotina, cortaba una a una todas las invitaciones o los recordatorios. Las
etiquetas con troqueles especiales o con tijeras de formas.. según. Estampaba los sobres con sellos de algún motivo de las invitaciones. En algunos casos les hice "
porta-recordatorios" y en otros les hacía un paquete que a más de uno le dio pena deshacer. Además he tenido en cuenta las fechas, para que estuviéramos tranquilas, las mamás y yo, todos los encargos los he enviado con una semana de adelanto como mínimo. Por ese motivo no he podido fotografiar todo, lo siento :(

Pero aunque han sido muchas horas
robadas al sueño y los festivos, ha merecido la pena. He disfrutado con
cada encargo, las pruebas enviadas, pequeños retoques, ...daba igual,
han sido dos meses y medio muy intensos en todos los aspectos con el
resultado de una gran satisfacción personal. Gracias por confiar en mí.